Lou Andreas Salomé

Nació en San Petersburgo en 1861, donde tuvo que refugiarse la familia de su padre, hugonote y de origen francés. Forma parte de una progenie de seis hermanos y el cabeza de familia es general del ejército del zar Nicolás I, que le concede un título hereditario por su valentía en la insurrección polaca de 1830.

Aunque su nombre es Louise, todos la conocerán siempre como Lou. Goza de una infancia privilegiada, sin ningún tipo de privaciones y eso contribuye a hacer de ella una chica segura de sí misma y profundamente independiente. Su profesor en materia religiosa es el holandés Guillot, casado y con varios hijos, que no duda en dejar a su mujer para proponerle que pasen el resto de su vida juntos. Pero ella le rechaza.

Obtiene el permiso paterno para estudiar en Zurich Teología, Arte e Historia de las Religiones, aunque una tuberculosis hace que se refugie en Roma en busca de un clima más benigno. Allí será donde conoce a Paul Ree y a Friedich Nietzsche, y los dos caen rendidos a sus pies. A ninguno de ellos acepta, solo le interesan como mentes, no como hombres. Siente incluso una repugnancia física hacia ellos. Paul Ree acabaría suicidándose a causa de su rechazo y se dice que la locura del alemán fue en gran parte porque la única mujer a la que fue capaz de amar le dio calabazas. De hecho su obra “Así habló Zaratustra” es un homenaje a su gran amor. Quizá sea infundada su fama de misógino y sólo haya sido un hombre marcado por el rechazo.

En 1896 se casa con el orientalista Frederick von Andreas, y su matrimonio dura cuarenta y tres años, aunque nunca llegan, a decir de quienes les conocieron, a tener intimidad física. Pero ella estaba impresionada de la inteligencia de su herr doktor.

Un hombre que si la enamoró fue Rainer María Rilke, al que aventajaba en catorce años. Vivieron juntos en Florencia y de ahí surgiría la obra de Rilke “Diario de Florencia”. También le dedica su “Libro de las Horas” y todos sus más bellos poemas de amor. Es ella quien rompe la relación.

En 1911 conoce en una conferencia en Weimar a Freud y se convierte en una de sus mejores alumnas y en firme defensora del psicoanálisis.

Murió en Gotinga en 1937 y aunque escribió varias novelas, es famosa sobre todo por sus ensayos sobre el feminismo, Rilke, Nietsche, Ree. Quizá la mejor manera de definirla sea una foto que le saca Jules Bonet. Se representa a Ree y Nietsche tirando de un carro y ella blandiendo un látigo. Ese fue siempre su papel, el de fustigadora del sexo masculino.

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6 Comments on “Lou Andreas Salomé”

  1. Este es el libro. La edición que yo tengo es la enero de 1980. Como veis han pasado unos añitos. Y precisamente por ello no puedo haceros un buen comentario. Lo que sí recuerdo es que me dejó una buena impresión.

    Lou Andreas-Salome, Mi Hermana, Miesposa. H. F. Peters

    Hay reediciones y creo que no es difícil de conseguir. Copio una sinopsis del libro.

    Sinopsis
    “Con este libro, H. F. Peters ha conseguido elaborar un verdadero monumento al género de la biografía: un un relato denso y detallado de la vida de Lou Andreas-Salomé, la brillante, hermosa y compleja mujer que desempeñó un importantísimo papel en la vida intelectual y artística de la Europa de finales del siglo XIX y principios del XX. La obra de Peters pretende descubrir toda la verdad acerca de esta fascinante mujer y, a la vez, iluminar someramente el entorno en el que se movió: una Europa en plena ebullición política e intelectual que contempló simultáneamente la clausura de la época romántica y los inicios de la modernidad. Abordada así, como la primera mujer verdaderamente moderna de la historia, Lou Andreas-Salomé se convierte, en esta biografía, en una figura mítica para las mujeres de hoy, un espejo en el que contemplarse y todo un ejemplo de integridad emocional e intelectual para épocas de crisis como la nuestra.”

    http://repositorio2.masoportunidades.com.ar/ARG01/10/87/10556982/fotos//10556982_3_20111020_4_17_12.jpg

    “Cuando tenía veintiún años, Lou Andreas-Salomé, una extraordinaria mujer, fue amada por Nietzsche, marcado ya por la enfermedad. Más tarde fue la amante de Rilke y reveló al poeta la fascinante mentalidad de Rusia. Como una hermana, lo acompañó durante toda su azarosa vida, consolándole y socoriéndole. También fue la confidente de Freud, profundizó en la investigación psicoanalítica y alivió la soledadad del escéptico en su vejez. “Mi hermana, mi esposa” es el primer estudio crítico completo sobre esta apasionante mujer”

  2. Si, es como muchas mujeres, un apéndice, porque no le han querido prestar más atención, en la vida de distintos hombres inteligentes e importantes. Ahora bien…¿quién era más inteligente? Puede que si se le permitiese tener la misma libertad que tenían ellos, les superase a todos. Yo la conocí a través de una película en la que se cuenta su menages a trois con Paul Ree y Nietzsche

  3. Gracias Uni, y bienvenida, por cierto. Creo que si ella fuese un hombre igual se merecería el apelativo de mejor discípulo de Freud, en lugar de serlo Jung. Pero…nació mujer. Un abrazo guapa

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