Julia la Mayor

Nació en Roma en el año 39 a. C. Era hija de Augusto y de su primera esposa, aunque en realidad quien la crió y la educó, estrictamente por cierto, fue Livia, la segunda esposa de su padre. Sin embargo, la niña siempre supo conservar cierta rebeldía e independencia que exasperaban a su madrastra. A los catorce años la casan con su primo Marcelo, hijo de  la hermana de Augusto, Octavia; y a los dieciseis años se queda viuda. Pero lejos de encerrarse en el dolor, esta niña lúdica y lúbrica resplandece en fiestas y saraos.

Por lo tanto de nuevo Livia entra a poner orden y dice que a la niña hay que casarla para que deje de fastidiar. La elección es poco adecuada: Marco Vipsanio Agripa, uno de los generales de Augusto, su mejor amigo y mano derecha, tiene 46 años. Pero le obligan a que se divorcie de su esposa y se case con la jovencita. El matrimonio es un absoluto fracaso pero tienen cinco hijos, entre ellos dos varones; cayo y Lucio, a los que el senado nombra “príncipes de la Juventud” y que son, potencialmente, sucesores de su abuelo. Sin embargo, ambos mueren pronto y de manera oportuna para los fines de Livia, que deseaba encumbrar a sus propios hijos, Tiberio y Druso.

Cuando Agripa muere, Livia ve las puertas del cielo abiertas para lograr sus fines y obliga a su hijo mayor Tiberio a que se divorcie de su esposa, a la que ama, y se case con Julia. Ambos se odian y tratan de hacerse el mayor daño posible. Y será entonces cuando Julia entre en el declive de la depravación, acostándose con todos los hombres que encuentra a su alcance y viviendo una vida de desenfreno total.

Tiberio, ladinamente, aprovecha una ley contra el adulterio promulgada por Augusto hacía años para denunciar a su esposa. Y el padre se ve obligado a condenar a su hija al destierro en la isla de Pandataria, donde Julia muere en soledad en el año 14, el mismo, por cierto, en que también fallece su padre.

Quizá de haberselo permitido, hubiese sido una mujer normal y corriente, pero las circunstancias de la vida la empujaron por la senda peligrosa de la autodestrucción.

Un comentario sobre “Julia la Mayor”

  1. me parece que ella JULIA LA MAYOR ESTABA MUY ADELANTADA PARA SU EPOCA YA QUE SU PADRE TANTO LA QUISO
    Y COMO PONIA NORMAS QUE REGÍAN LA MORAL ELLA NO SE ADECUÓ AL ESTILO DE VIDA QUE SU PADRE LE IMPUSO YA QUE ERA SU UNICA HIJA Y TANTO LA AMABA Y ELLA LE GUSTABA EL LUJO Y LA OSTENTACIÓN

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