Pan, el semidiós que inspiró el pánico

Pan

Damos comienzo a nuestra sección dedicada a los mitos y leyendas de todo el planeta, con uno de mis semidioses favoritos, el pequeño Pan. Un semidiós, del que ahora os hablaré largo y tendido, al cual le debemos una de los estados de ánimo por los que nadie quería pasar en toda su existencia: el pánico.

¿Por qué desciende la palabra pánico de este semidiós?

El pánico, tiene como origen o punto de partida, a uno de los semidioses más conocidos del panteón griego: Pan

Este semidiós, cuyo origen es bastante difuso, ya que existen 19 versiones acerca de ello. El nexo común de todas ellas, además de él mismo, suele ser el dios Hermes, al que se atribuye en varias ocasiones su paternidad.

La versión que ha gozado de mayor popularidad, es la que habla sobre la relación amorosa entre Hermes y una de las hijas del rey Driops, de la que nació Pan con un aspecto un tanto particular. Y es que él bebe que nació de esta unión, tenía la mitad de su pequeño cuerpo, del mismo aspecto que el de cualquier cabra que nos podamos encontrar por el monte y dos pequeños cuernos en la cabeza.

Creció, nuestro Pan, en las más agrestes montañas, donde se convirtió en el protector de los pastores y los rebaños. También, se considera a Pan, como dios de la fertilidad y de la potencia masculina. Una potencia, que quedaría de manifiesto en sus múltiples aventuras con las ninfas del bosque, a las que perseguía con total desenfreno.

Uno de los logros de nuestro protagonista, fue la creación de la flauta de los pastores o siringa, con la que es frecuente verlo representado. La historia de la creación de esta flauta, como siempre, viene de un hecho trágico, como es la conversión de la ninfa, del mismo nombre, en una planta de cañas, con las que Pan, creó dicho instrumento.

La procedencia de la palabra pánico, viene de la sensación que provocaba la visión de este ser, al que gustaba aparecer por los caminos, en los inocentes viajeros que pasaban por sus dominios.

Esperamos, que a partir de ahora, cuando escuchéis la palabra pánico, os recuerde a este curioso dios griego.