William Wallace

Nació en Escocia alrededor del año 1270. De origen humilde, es él quien dirige la lucha de Escocia para la independencia contra Eduardo I de Inglaterra. A pesar de su origen humilde era un hombre culto, porque hastas los 16 años se educó con uno de sus tíos, que era clérigo. Estudió Latín, entre otras disciplinas.

Wallace tenía una gran prestancia física y en aquella época medía dos metros, lo cual le hacía ser una especie de gigante al lado de todos los demás hombres. Poco a poco va reuniendo en su entorno una serie de fieles y durante cinco años viven en los bosques como proscritos, haciendo contra los ingleses una guerra de guerrillas en la que tienen mucho éxito.

Cuando Wallace se casa con la joven Marion Braidfute el sheriff de la ciudad aprovecha la ocasión para asesinar al hermano de la joven para capturara Wallace. No lo consigue, y el escocés aprovecha la noche para atacar la ciudad y causar numerosas bajas. Es entonces cuando Eduardo I de Inglaterra envía un ejército para hacerle frente y la batalla más importante en la que toman parte es la de Puente de Stirling, el 11 de septiembre de 1297, con una importante victoria de los hombres de Wallace. Fue elegido Guardián de Escocia, un título que equivalía practicamente al de rey.

Wallace sigue haciendo una guerra de guerrillas pero además de eso usa la técnica de la tierra quemada para evitar que cuando llegue el enemigo se encuentre con provisiones. Es traicionado por Robert Bruce y derrotado en la batalla de Falkirk. Eduardo ofrece una importante recompensa por su cabeza y cuando le captura es encarcelado en el castillo de Carslile, desde donde le trasladan a Londres para ser juzgad por alta traición. Es condenado a muerte, y será incluso para aquellos tiempos, una muerte cruel e inhumana. Dos caballos le arrastran por las calles de Londres y se le apedrea. Le cuelgan el tiempo justo para que pierda el conocimiento y mientras todavía está vivo le cortan los genitales, le extraen los intestinos y los queman ante la multitud. Su cabeza se exhibe en una pica en el puente de Londres y sus manos y pies son enviados a las cuatro esquinas del reino.

5 comentarios en “William Wallace”

  1. Gracias por recuperar esta biografía, gracias a Mel Gibson.
    Cuando vi por primera vez la película, me fui corriendo a internet, y saber la verdadera historia ce “Willian Wallance”. Esta sí es su verdadera historia.

  2. Gracias a Mel Gibson supe de esta biografia, pero por mucho que quise saber su verdadera historia, aquí por fin la encuentro. Siempre me atrajo de él, esa parte suya “culta”.

  3. Los escoceses no son esos bárbaros que nos han querido mostrar. Ya sabemos que la Historia siempre la han escrito los vencedores. Ya he dicho en otro lugar que si llego a vivir en su época…no se me escaparía este bravo guerrero, aunque llevase sayas. Que también tiene su aquel el Kilt, y ya no te cuento el tartán. Ains, es que me recuerda a mi Alisdair

  4. Desde luego que no son lo que nos han querido mostrar. Mabel, esto es como cuando yo era pequeña y las películas de “vaqueros e indios”, eso es lo que siempre nos quisieron mostrar. Aunque afortunadamente yo ya mostraba maneras y me gustaban más los indios, creo que esa niña que se supone que era yo, era más inteligente que la adulta jeje.

  5. Pues si, algo así guapa. La verdad, yo siempre he estado al lado de los escoceses, y en contra de los Sassenachs, que encima son más sosainas y no llevan falda

Los comentarios están cerrados.